Más de 350 personas se han reunido en Córdoba, del 14 al 16 de junio en el III Foro Andalucía Solidaria bajo el título ‘Innovación, Solidaridad e Inclusión desde los territorios para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible’. Gobiernos locales, provinciales y el gobierno andaluz, organizaciones no gubernamentales, multilateriales, plataformas ciudadanas y redes de ámbito nacional e internacional, han suscrito un documento, la Declaración de Córdoba, que sitúa en el centro de la cooperación los principios de la Agenda 2030, y el compromiso de acción por parte de todos y todas en este marco de trabajo. Si quieres ver cómo fue la lectura de la Declaración, entra en el Canal de Youtube del FAMSI y podrás acceder a este a otros muchos contenidos del Foro.

La Declaración de Córdoba  es fruto de las conferencias, mesas coloquio, paneles, debates, diálogos y talleres que se han celebrado durante tres días, en la Universidad de Córdoba. No obstante, durante meses, un comité organizador ha diseñado el programa y el calendario de actividades de sensibilización que comenzaron a finales de mayo en Córdoba y que se prolongarán hasta finales del mes de junio. Este Comité Organizador ha sido el que ha recogido las conclusiones del debate en el documento final, destacando desde el comienzo de este proceso, el consenso con el que se han alcanzado todas las decisiones. Este mismo consenso con el que ha sido recibida la Declaración de Córdoba.

El documento parte de la constatación de las intensas y negativas consecuencias que los procesos de globalización han tenido sobre las personas más vulnerables, incrementado los niveles de inequidad en el Planeta, así como afirmando la relación directa entre el cambio climático y el agotamiento de los recursos básicos, y crisis humanitarias provocadas por conflictos y desplazamientos internos y externos de población.

Reconociendo el esfuerzo realizado desde el Gobierno andaluz para mantener el compromiso con la cooperación, el documento señala la mermada capacidad de la cooperación y las políticas públicas para generar cambios, así como el falso enfrentamiento entre pueblos y comunidades, en la disputa por el destino de los mermados recursos.

La Declaración de Córdoba recoge el rol fundamental de los actores del sur, de las organizaciones no gubernamentales andaluzas, regionales y locales, de las asociaciones de amistad, plataformas y redes, en el trabajo comprometido con una realidad más justa, pese a haber sido azotados por el recorte de fondos. También señala el rol protagonista de los gobiernos locales y regionales en el contexto global, y su articulación con redes internacionales clave en el escenario internacional, como CGLU o ALLAS. A ellos se suma el reconocimiento a la capacidad de empresas públicas y organismos autónomos, grupos de desarrollo rural, asociaciones, universidades, sociedad civil, actores de la economía social, sindicatos, entre otras, en ser agentes activos de la cooperación, solidaridad e inclusión, para actuar en el ámbito de la cooperación potenciando alianzas y desarrollando actuaciones integrales y de manera coordinada.

Antes de entrar en el capítulo de reivindicaciones, la Declaración de Córdoba señala  los Objetivos de Desarrollo Sostenible como un marco consensuado hacia 2030 que renueva los compromisos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que la corresponsabilidad de los gobiernos centrales, regionales y locales, así como del conjunto de actores de cada territorio, y que Andalucía debe afrontar de forma participativa y con una mirada territorial, como una alianza multiactor.

Además, señala el valor de la comunicación no sólo como herramienta de difusión sino como un proceso en el que la construcción colectiva empodera, sensibiliza y hace tener una visión crítica frente a la realidad que nos rodea, constatando la dificultad de generar información profunda y crítica por parte de los medios tradicionales de comunicación ligados cada vez más a intereses económicos y/o políticos; medios que están fomentando visiones estereotipadas, parciales o deformadas de distintas problemáticas y que, desde el ámbito de la cooperación, deberían ser materia de denuncia y reivindicación identificándose así con los valores de solidaridad, la justicia global y equidad que defiende.

Este III Foro ha destacado la extrema situación que viven millones de personas refugiadas por motivos políticos, económicos, culturales, de violencia o ambientales, señalando que las políticas y recursos destinados a cooperación de la UE no pueden tapar una falta de coherencia y sensibilidad extremas que no son compartidas por las entidades y personas que participan en estos espacios de trabajo, y por millones de ciudadano/as. En este sentido, igualmente se ha tratado la situación del pueblo palestino, que lejos de mejorar ha ido degradándose en los últimos años.

Sobre todos estos principios, la Declaración de Córdoba, entre otras cuestiones, propone la construcción de un modelo social, económico y ambiental que fomente la solidaridad, la igualdad y una distribución justa de los recursos, garantizando la cohesión social de la ciudadanía y la sostenibilidad de nuestro entorno.

Demanda el compromiso de todos los partidos políticos con las políticas de cooperación, solidaridad e inclusión, garantizando una política pública estable en el tiempo, que comprometa los recursos necesarios con independencia de los cambios políticos, que refuerce el Pacto Andaluz por la Solidaridad renovado recientemente por el conjunto de agentes de la cooperación andaluza. Exige más compromiso de las políticas de Estado a nivel técnico y presupuestario con la cooperación al desarrollo y los compromisos internacionales que suponen los Objetivos de Desarrollo Sostenible, insta a derogar la ley de sostenibilidad y estabilidad de los gobiernos locales y a poner en valor toda la experiencia y bagaje que atesoran gobiernos y organizaciones no gubernamentales para la armonización de la gestión, control, seguimiento, justificación y evaluación en los procedimientos administrativos, siempre garantizando la máxima transparencia, rendición de cuentas y eficacia de la ayuda.

El documento pide establecer un calendario y mecanismos de articulación, reflexión y construcción que conduzca la definición de la nueva planificación de la cooperación andaluza, estableciendo programas piloto en determinados territorios con la participación de múltiples agentes públicos y no gubernamentales. Pide que la participación y presencia de Andalucía en redes y organismos multilaterales sea un pilar de la estrategia andaluza de cooperación y solidaridad y que la Junta de Andalucía mantenga e intensifique su papel de liderazgo en los procesos globales, invirtiendo en la presencia, participación, decisión y construcción de dinámicas a nivel internacional, facilitando aún más la presencia y participación de los gobiernos locales y provinciales, así como de las organizaciones de la sociedad civil y universidades en estos procesos.

La Declaración de Córdoba insta al Gobierno de la Junta de Andalucía a incrementar los esfuerzos en su incidencia activa y clara en la Unión Europea a favor de políticas defendidas por su ciudadanía a través de sus instancias comunitarias. Igualmente, en las políticas de acción exterior de la Unión Europea que sea acorde a su esfuerzo en materia de cooperación y solidaridad, teniendo una presencia específica al igual que la tienen otras áreas. Al mismo tiempo, demandamos de la Unión Europea que tengan en consideración el trabajo desarrollado por el gobierno de Andalucía y los actores del territorio en caso de que se active la cooperación delegada. También insta a la Junta de Andalucía a que tenga en cuenta en la elaboración de la estrategia regional de implantación de los ODS que está llevando a cabo una metodología que potencie la participación de los diferentes actores andaluces, pide que los gobiernos locales y provinciales adopten una mirada integral de las políticas enfocada a la solidaridad interna y externa, a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a construir ciudades abiertas al mundo y propone la defensa de la gestión de servicios públicos, tanto en contextos locales como en el acompañamiento a procesos internacionales y de cooperación internacional.

El documento reclama a las administraciones competentes que trabajen en la búsqueda de soluciones para dar respuesta a la extrema situación que sufren los millones de personas refugiadas y que se ven obligados a emigrar por motivos políticos, económicos, culturales, de violencia o ambientales. Demanda más implicación y compromiso de los medios de comunicación ofreciendo una información profunda, imparcial y crítica que fomente valores como la solidaridad, la justicia global y la equidad, destacando especialmente la labor que realizan, en este sentido, nuevas propuestas y medios alternativos que trabajan con sensibilidad y rigor en estos ámbitos.

Finalmente, la Declaración de Córdoba valora el espacio “Foro Andalucía Solidaria” como un espacio compartido de encuentro, debate, construcción de la cooperación, solidaridad e inclusión desde y por Andalucía, y propone trabajar en un IV Foro Andalucía Solidaria, estableciendo el carácter bianual del encuentro como punto intermedio de un proceso permanente de trabajo.

El III Foro Andalucía Solidaria ha sido organizado por el FAMSI, con la financiación de la AACID y la organización por parte de un Comité integrado por la Diputación de Córdoba, el Ayuntamiento de Córdoba, la CAONGD, la Universidad Pablo de Olavide, la Universidad Loyola Andalucía, Córdoba Solidaria, la AACID y el FAMSI. Además, han colaborado las universidades de Jaén, Sevilla, Málaga y Cádiz, así como la Diputación de Sevilla y las Fundaciones Tres Culturas y Cajasol.